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Expertos en autismo reclaman más implicación del pediatra ante el incremento de casos. Estiman que una de cada 250-500 personas sufre alteraciones, en distinto grado, del neurodesarrollo.
El conocimiento de que el autismo tiene una prevalencia en la población mucho mayor de la que se estimaba hasta el momento -la padecen una por cada 250 a 500 personas según los datos que manejan los especialistas españoles y 1 de cada 166 niños menores de ocho años en opinión de la sociedad inglesa NAS- está moviendo a los neurólogos y psicólogos a insistir en la necesidad de que los pediatras del sistema de salud público se impliquen más en el conocimiento de este trastorno del desarrollo que afecta a la comunicación y al lenguaje. De ello dependerá que se agilice el diagnóstico, se pierdan años de terapia y que empeore el pronóstico.
La profesora titular del departamento de Psicología Básica de la Universidad Autónoma de Madrid, Mercedes Belinchón, insistió en esta idea durante la conferencia inaugural de las III jornadas sobre «Trastornos del espectro autista» que arrancaron ayer en el auditorio de la CAM de Alicante, organizadas por la Asociación de Padres Autistas de la Comunidad Valenciana y la Universidad Miguel Hernández. Según esta psicóloga pese a que los pediatras de la sanidad pública son los que atienden a la mayoría de niños son los psicólogos y neurólogos los que confirman el trastorno, lo que obliga a tratarles en fases más severas. El próximo mes de julio Salamanca acogerá unas jornadas formativas dirigidas a ayudar al pediatra a llegar a una sospecha diagnóstica.
En la actualidad, la edad media en la que se detectan los casos graves es a los tres años y en los leves la media aumenta hasta los siete años, según los datos que manejan los expertos.
Belinchón se refirió a la necesidad de entender bien cuales son las bases biológicas y psicológicas de esta alteración del neurodesarrollo que no implica necesariamente retraso mental ni falta del lenguaje ya que su severidad varía. Hay personas con síndrome de Asperger, una variante del autismo, que llegan a ser universitarias y su rendimiento muy alto. Por su parte, el jefe del Servicio de Neuropediatría del Hospital La Fe de Valencia y director del Instituto Valenciano de Neurobiología Pediátrica (Invanep), Fernando Mulas, insistió en su conferencia en la variabilidad en la que se manifiesta el autismo y las causas que lo provocan. En algunos casos están ligados al consumo de tóxicos por parte de la madre durante la gestación o a un parto prematuros, pero también existe un predeterminismo genético. Mulas -que insistió en que no se puede hablar de autismo sino de espectro autista- destacó que el tratamiento multidisciplinar a edad temprana es fundamental dado que, a través de fármacos y de técnicas cognitivo-conceptuales, se aprovecha la plasticidad del cerebro del niño. En el acto inaugural de las jornadas que concluyen hoy, se destacó la labor de la Asociación de Padres de Autistas de Alicante, con María del Carmen López a la cabeza, y la calidad asistencial que se presta en el centro abierto en San Blas, al que calificaron de «modélico».
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